jueves, 11 de diciembre de 2025

Miércoles, 10 de diciembre, clase 21

 4. El siglo de oro en España

Gran parte del siglo XVII, incluso el último tercio del siglo anterior, fue un momento esplendoroso para la cultura en España. La literatura contó con figuras como Cervantes, autor de El Quijote; Quevedo, representante del conceptismo; Góngora, representante del culteranismo, y autores teatrales como Lope de Vega, Tirso de Molina y Calderón de la Barca.

4.1. La arquitectura
Tuvo un carácter marcadamente religioso y fue muy ornamental. Por eso tuvieron tanta importancia las fachadas de las iglesias. El interior, por el contrario, resulta bastante sencillo y sobrio. Abundan las plantas rectilíneas y en los primeros años del siglo hay una fuerte influencia en los edificios de las pautas escurialenses(de El Escorial). Arquitectos importantes fueron Juan Gómez de Mora, autor de la Plaza Mayor de Madrid o Casas Novoa, autor de la fachada del Obradoiro de la catedral de Santiago de Compostela.


La exuberancia tuvo su plasmación en el estilo llamado churrigueresco, implantado por los hermanos Alberto y José de Churriguera. Se caracteriza por el retorcimiento de las formas y la abundancia de adornos y columnas salomónicas. Entre sus obras más famosas están, la Plaza Mayor de Salamanca o la iglesia de Orgaz (Toledo).



Narciso Tomé será un excelente retablista y decorador, además de arquitecto. Su obra de mayor significación será el Transparente de la catedral de Toledo, donde queda evidenciada la conjunción entre pintura, escultura y arquitectura.




En Andalucía hubo una mayor inclinación a las formas barrocas y siguiendo esos trazados se construyeron las fachadas de las catedrales de Granada por Alonso Cano, la de Cádiz, obra de Vicente Acero y el sagrario de la Cartuja granadina, realizado por Francisco Hurtado Izquierdo.


4.2. Escultura


La escultura fue predominantemente religiosa. Tuvo además un alto sentido emocional y didáctico, siguiendo las normas del Concilio de Trento. Esa religiosidad iba a expresarse a través de la imaginería, muy utilizada en procesiones y retablos.

Los materiales utilizados fueron baratos, con preferencia la madera, aunque las obras adquirieron un intenso realismo con la policromía.

Hubo dos centros artísticos: Castilla (Valladolid) y Andalucía.

Gregorio Fernández es el representante del foco castellano. Su estilo fue muy realista, perfeccionista (en la anatomía de los cuerpos) y dramático, especialmente en sus Cristos yacentes. Está considerado como un gran maestro de la policromía.

Juan Martínez Montañés, Alonso Cano y Pedro de Mena son los representantes más célebres del foco andaluz. Ejercitaron un estilo realista, sensual y colorista, conseguido a través de la técnica del stofado.


4.3. Pintura

La pintura española del Barroco fue la más transcendental de su tiempo. El primer gran pintor será José de Ribera (conocido como il Spañoletto, al pasar gran parte de su vida en Italia). Siguió las pautas de Caravaggio al elegir sus modelos en la calle y adoptar en sus cuadros las luces y las sombras tenebrista.

En la pintura existieron tres núcleos importantes:

-Sevilla, donde trabajaron Murillo, Zurbarán y Velázquez

-Granada donde Alonso Cano tuvo el taller

-Madrid, que contó con pintores como Velázquez, Carreño de Miranda y Claudio Coello.


4.4. Diego de Velázquez

Este pintor de renombre universal fue tan importante que llega a eclipsar a muchos de los pintores de la época, por lo que merece un apartado propio.

Se formó como pintor en el taller sevillano de Francisco Pacheco. Entonces era un pintor que cultivaba el naturalismo, la amplitud de tonalidades, unos rasgos que quedan evidenciados en sus bodegones y la pintura de personajes de la calle. De entonces fueron La vieja friendo huevos y El aguador de Sevilla.




En 1623 fue nombrado pintor de la corte de Felipe IV. En Madrid conoció a Rubens, quien influyó mucho en su pintura. En su condición de pintor de cámara del rey realizó numerosos retratos de la familia real (Felipe IV, Infanta Margarita, Conde-duque de Olivares), cuadros religiosos (Cristo crucificado), cuadros de historia (La rendición de Breda) y mitológicos (Los Borrachos). Pero también le permitió realizar numerosos retratos de bufones y personajes de la corte (Calabacillas, Sebastián de Morra). 



Esto además le permitió ir a estudiar, en dos viajes a Italia, las técnicas de los grandes maestros, como Veronés y Tiziano. De estos viajes a Italia serían cuadros como, La fragua de Vulcano o los Paisajes de la Villa Medici.

En su etapa final, asentado en la Corte, encontramos cuadros muy famosos como La Venus del espejo, Las Meninas o Las Hilanderas.



miércoles, 10 de diciembre de 2025

Miércoles, 3 de diciembre, clase 20

 2.4. Los problemas económicos

Las guerras endeudaron a la Corona y los apuros económicos se volvieron más acuciantes con Felipe II y en el reinado de su hijo Felipe III. La defensa de la unidad católica y la hegemonía española en Europa enfrentaron al rey español con los protestantes, turcos, ingleses, franceses, holandeses, etc. Tal política exterior provocó unas bancarrotas muy profundas.

La agricultura, como en el resto de Europa, sufrió una crisis considerable que fue mayor pues hay que unir la repercusión que tuvo la expulsión de los moriscos ya que muchos de ellos eran agricultores.

El comercio con América decayó por el contrabando, el comercio ilegal de otros países europeos, y los ataques de los piratas a las flotas, reduciéndose drásticamente la llegada de metales preciosos de América.

Los problemas que presentaba la economía, así como los derivados de la creciente competencia extranjera fueron analizados y denunciados en la primera mitad del siglo XVII. Los remedios fueron escasos y los problemas no remitían. Tanto es así que durante el reinado de Carlos II, los ministros emprendieron una política mercantilista y dictaron prohibiciones para impedir la importación de manufacturas y el uso de productos de lujo.

2.5. (No entra)

3. El Barroco

El Barroco fue un periodo significativo en la historia cultural de Europa occidental, que también se extendió a América, abarcando desde el siglo XVII hasta la primera mitad del siglo XVIII. Este movimiento se caracterizó por su opulencia, complejidad y un profundo enfoque en la expresión emocional, manifestándose en diversas disciplinas como la literatura, la arquitectura, la pintura y la música.

3.1. La cultura barroca

Durante el Barroco todas las ramas de la cultura experimentaron un importante desarrollo, tanto en la filosofía, la música, literatura y el desarrollo científico.

Gracias a los nuevos métodos de investigación aparecieron numerosos inventos. La ciencia se basó en dos principios básicos: el empirismo que se basaba en la observación y comprobación de los hechos y el racionalismo que se basaba en el uso de la razón para comprender la realidad. Por ejemplo, se realizaron grandes avances como la demostración de la circulación de la sangre, logros en la geometría (Pascal) en la astronomía (Halley), en matemáticas con las coordenadas cartesianas de Descartes, los logaritmos de Neper y en el campo de la química (Boyle).
Como grandes científicos del momento hay que mencionar a Galileo, Kepler y Newton. Galileo confirmó la exactitud científica del heliocentrismo y enunció el principio de la inercia. Kepler introdujo el lenguaje matemático en la astronomía, mientras que Newton formuló la ley de la gravitación universal y la teoría general de la luz.

3.2. La arquitectura


Los arquitectos barrocos quisieron llamar la atención del espectador mediante procedimientos como la línea curva, el uso de las columnas salomónicas, con la abundancia de entrantes y salientes en los edificios, así como con una decoración excesiva. De las manifestaciones artísticas serían grandes promotores los reyes y los papas que las usaron para mostrar su grandeza.

Los artistas italianos más representativos de este periodo fueron Lorenzo Bernini y Francesco Borromini.

Bernini diseñó la Plaza de San Pedro, con una grandiosa columnata, y también efectuó el Baldaquino del interior de la basílica de San Pedro.






Borromini proyectó, de forma ingeniosa, la iglesia de San Carlos de las Cuatro Fuentes, con una planta ovalada, la cúpula también oval, con numerosas formas geométricas, cóncavas y convexas, para impresionar con el claroscuro y el dinamismo.




3.3. La escultura

Una de las características de la escultura es el empleo de la línea curva, con la que obtuvieron una sensación de acusada inestabilidad. Se da mucha importancia a mostrar la teatralidad de los gestos.

El principal escultor italiano fue Bernini, que realizó esculturas como el Éxtasis de Santa Teresa, David y una estatua yacente de la Beata Ludovica Albertoni.


3.4. La pintura



La pintura alcanzó durante el siglo XVII un periodo de importante esplendor. Sus características más sobresalientes serían el predominio de líneas curvas y en diagonal y los fuertes contrates entre luces y sombras (tenebrismo). Por otro lado, los temas representados son muy realistas e incluso quedan plasmadas en los cuadros figuras desagradables y grotescas. En cuanto a la temática hay que diferenciar la de los países católicos, con temas religiosos, y la de los protestantes, de mayor tendencia hacia los retratos, paisajes y bodegones.

Los principales pintores barrocos fueron:

En Italia, los artistas siguieron necesitando de mecenas. El pintor más sobresaliente será Caravaggio, especialmente en temas religiosos, en su mayor parte bastante realista, cuyos modelos los tomaba de personajes del pueblo. Es considerado el creador del tenebrismo, un estilo pictórico donde las escenas del cuadro muestran el contraste de luz y penumbra. Entre los cuadros más representativos están La crucifixión de san Pedro y La vocación de san Mateo.

El pintor flamenco por excelencia de este momento artístico fue Peter Paul Rubens, autor de una gran cantidad de pinturas. En ellas combinó los temas mitológicos y religiosos, evidenciándose en tales un estilo muy personal, con gran exaltación del color y del dibujo, y una temática donde se armonizan la religiosidad y la mitología, como en Las tres Gracias.

La escuela de pintura de los Países Bajos estuvo encarnada por grandes retratistas, individuales y colectivos, entre los que conviene citar a Antón Van Dyck, Rembrant, Frank Hals y Vermeer.



jueves, 4 de diciembre de 2025

Lunes, 1 de diciembre, clase 19

 Continuamos con el tema 7


2.2. El reinado de Felipe IV.




Felipe IV sucedió a su padre Felipe III en 1621. Optó también el sistema de valimiento y encomendó las tareas de gobierno a Gaspar de Guzmán y Pimentel, mejor conocido como el conde-duque de Olivares.

Los primeros actos del válido fueron procesar a los ministros del reinado anterior y efectuar unas profundas reformas políticas, cuyo objetivo era controlar los gastos de la Corona y disminuir la burocracia. A través de un proyecto llamado Unión de Armas quiso que participasen todos los reinos, no solo Castilla, en los gastos militares de la monarquía. La resistencia de reinos, entre ellos Portugal, Cataluña y Aragón, desencadenó una crisis política de gran envergadura.

Como respuesta al establecimiento de la Unión de Armas, a partir de 1630, se produjeron una serie de levantamientos contra la monarquía en los diversos territorios de la Corona española. Los más importantes fueron:

-En Vizcaya se produjo un movimiento llamado rebelión de la sal, como consecuencia de aumentar el precio de ese artículo y afectar a la industria del salazón.

-El año 1640, se producía una rebelión en Portugal ante las imposiciones fiscales que terminó en movimiento de independencia. Los portugueses proclamaban rey a Juan IV, duque de Braganza.

-Aquel mismo año, Cataluña vivió una rebelión generalizada. Fue encabezada por los campesinos en protesta por los desmanes que cometían los soldados. Se le conoce como Corpus de Sangre. El momento más álgido fue cuando se produjo la muerte del virrey, la proclamación de una república y la ocupación del territorio por el rey de Francia Luis XIII.

-En 1641, la nobleza andaluza también se rebeló en una conspiración que encabezaba el duque de Medina Sidonia.

- Mientras tanto, en Aragón también se produjo un movimiento secesionista dirigido por el
duque de Híjar.

Todos estos movimientos fueron controlados menos el de Portugal, que acabó con su independencia definitiva.

Un aspecto muy importante de la política exterior es la intervención en la guerra de los Treinta Años (1618-1648).

Esta contienda empezó siendo un conflicto interno de tipo religioso del Imperio alemán, al producirse un levantamiento de los húngaros protestantes contra el emperador católico.

El incidente (llamado defenestración de Praga) se extendió rápidamente y varios países se enfrentaban en dos bandos. Por un lado, los Habsburgo españoles y austriacos apoyaban a los príncipes católicos. Por otro lado, los príncipes protestantes contaron con el apoyo de los reyes de Dinamarca, Inglaterra y Suecia. Las Provincias Unidas (Holanda) aprovecharon para unirse a este bando con el fin de que fuera reconocida su independencia de España. Al bando protestante se sumaron los franceses en 1635. Entonces era valido del rey Luis XIII el cardenal Richelieu, con lo que detrás del conflicto religioso se convirtió en una lucha por la hegemonía en Europa. Su intervención fue decisiva para el rumbo de la guerra hasta tal punto que España pidió la paz, la cual se firmó en la ciudad alemana de Westfalia.

La Paz de Westfalia produjo una serie de consecuencias. Las más importantes fueron:

-Con el tratado las luchas religiosas concluyeron en el continente europeo pero Alemania quedó dividida entre un norte protestante y un sur católico.

-Francia sería el país más beneficiado y pasó a ser la potencia hegemónica de Europa continental. Además recibió Alsacia y Lorena del Imperio Alemán.

-La casa de los Habsburgo (Austria) conservó el título imperial en Alemania, aunque ya estaba desprovisto de poder efectivo.

Por la Paz de Münster se reconoció la independencia de las Provincias Unidas.

Al terminar la contienda, Francia y España mantuvieron el conflicto hasta 1659 que se firma la Paz de los Pirineos. España tuvo que entregar a los franceses Rosellón, Artois, parte de Luxemburgo y parte de Flandes. La frontera entre los dos países queda fijada en los Pirineos. Y se acordó el matrimonio entre Luis XIV de Francia y María Teresa de Austria, hija de Felipe IV.

2.3. El reinado de Carlos II




Carlos II comenzó a gobernar el año 1665. Tenía cuatro años, así que fue necesario encomendar las tareas de gobierno a una regente, en este caso a su madre Mariana de Austria, que contó con la ayuda de una Junta. Los treinta y cinco años de reinado de Carlos “el Hechizado” se caracteriza por los gobiernos de sucesivos validos, el jesuita Everardo Nithard, Fernando Valenzuela, Juan José de Austria y, posteriormente, el duque de Medinaceli.
Después de dos matrimonios, sin descendencia, a su muerte en 1700, y con un testamento a favor de Felipe, duque de Anjou (nieto de Luis XIV), comenzó un conflicto sucesorio que afectó a toda Europa. Se le conoce como guerra de Sucesión española.

Miércoles, 10 de diciembre, clase 21

 4. El siglo de oro en España Gran parte del siglo XVII, incluso el último tercio del siglo anterior, fue un momento esplendoroso para la cu...