martes, 24 de febrero de 2026

Miércoles, 25 de febrero. Clase 4


Continuamos con el tema 1

5.El feudalismo

El feudalismo fue la forma de organización política, económica y social que predominó en Europa entre los siglos IX y XIII.

5.1. Orígenes y bases del feudalismo


Tras la muerte de Carlomagno, el Imperio Carolingio se desmoronó rápidamente, lo que facilitó el surgimiento del Feudalismo:

Los funcionarios del Imperio, como condes, duques y marqueses, aprovecharon la debilidad de los monarcas para actuar como verdaderos dueños de las tierras. Incluso lograron que se les permitiera transmitir el poder a sus hijos, como fue establecido en la Capitular de Quierzy en 877.

El desorden causado por las continuas guerras obligó a muchos campesinos a buscar protección en un señor poderoso, generalmente un noble con un castillo. A cambio de esta protección, los campesinos se convertían en vasallos o siervos. Incluso los monarcas ordenaron a los campesinos someterse a un señor protector, según la Capitular de Mersen en 847.


Esto dio lugar a dos tipos de relaciones de dependencia:

1. Relaciones feudo-vasalláticas: Eran pactos de ayuda militar entre el rey y los grandes nobles, y entre estos y nobles de menor rango. En estas relaciones, un hombre se convertía en vasallo de otro, denominado señor. El vasallo se comprometía a prestar auxilio militar y consejo al señor, y a cambio recibía un feudo (una gran extensión de tierra) junto con el derecho de gobernarla, impartir justicia y cobrar impuestos a sus habitantes.

2. Relaciones de dependencia señorial
: Se establecían entre los campesinos y los
señores. A cambio de protección, los campesinos entregaban sus tierras al señor y trabajaban para él. El señor cobraba rentas y tenía sobre ellos el derecho de dictar órdenes y administrar justicia, convirtiendo a los campesinos en siervos.

Este sistema estructuró la autoridad en una pirámide de poder, con el rey en la cumbre y los campesinos en la base. Todos establecían pactos de fidelidad, conocidos como vasallaje. Los grandes nobles juraban fidelidad al monarca en una ceremonia llamada Homenaje-investidura. Sin embargo, el rey no era el único con vasallos, ya que los nobles también repartían feudos a cambio de vasallaje, lo que debilitaba el poder real. Esta situación condujo a la monarquía feudal, donde los nobles gobernaban sus territorios de manera independiente y los reyes, sin ejércitos propios, dependían de ellos.



5.2. La economía feudal


La economía feudal era predominantemente agraria y se sustentaba en los feudos o señoríos, que se dividían en dos partes:

1. La reserva señorial: Esta era la parte del feudo que el señor mantenía para su propio beneficio, e incluía el castillo, las tierras de cultivo, pastos, bosques, ríos y, si existía, la cantera. Era trabajada por siervos y campesinos del feudo, quienes también pagaban impuestos por el uso de los recursos comunes, como los bosques o los ríos.

2. Los mansos: Eran pequeñas parcelas de tierra que el señor cedía a los campesinos. A cambio, estos debían realizar pagos en forma de dinero, parte de la cosecha, o trabajar gratuitamente en la reserva señorial o en el castillo.




Los señoríos eran autosuficientes, ya que en ellos se cultivaba la tierra y se fabricaba todo lo necesario, como alimentos, herramientas y ropas. Sin embargo, las técnicas agrícolas eran muy rudimentarias, lo que resultaba en bajos rendimientos. Debido a esta baja productividad, el comercio era muy limitado.


5.3. La sociedad feudal







La sociedad feudal se encontraba dividida en tres estamentos. Estos eran grupos sociales a los que se pertenecía por nacimiento, y según la Iglesia, eran un mandato divino, por lo que las fronteras sociales no podían cruzarse. Los tres estamentos eran: nobleza, clero y campesinado. Pertenecer a un grupo u otro no dependía de la riqueza, sino del nacimiento, lo que impedía el ascenso social. Además, la sociedad era desigual, ya que la nobleza y el clero eran privilegiados, mientras que el campesinado no lo era. Entre sus privilegios estaba el poder participar en el gobierno, no pagar impuestos, recibir rentas de sus vasallos y administrar justicia en sus feudos.

NOBLEZA

La función principal de la nobleza era defender a la población en caso de guerra. Era un grupo reducido que se dividía en alta nobleza (condes, duques, marqueses) y baja nobleza (nobles de menor rango y caballeros).


Desde temprana edad, los nobles eran educados en el castillo de otro noble o del rey. Los niños, llamados pajes, aprendían a comportarse en la corte, y de jóvenes servían como escuderos, entrenándose en el manejo de las armas. Alrededor de los 18 años, eran nombrados caballeros en una ceremonia especial. En tiempos de guerra, los nobles debían presentarse ante el rey con sus tropas, conocidas como mesnadas.

Las mujeres nobles se encargaban de dirigir a los sirvientes, educar a los hijos, rezar y bordar. Los nobles vivían en castillos, protegidos por fosos y murallas. La parte principal del castillo era la torre del homenaje, donde residía el señor y su familia.

La alimentación de la nobleza era mejor que la del resto de los estamentos, ya que consumían más carne. Sus diversiones incluían torneos, banquetes y la caza de venados en los bosques de su reserva.



CLERO

El clero se dedicaba principalmente a la oración. Estaba compuesto por el alto clero (arzobispos, obispos y abades) y el bajo clero (sacerdotes, monjes y monjas), que vivía de manera más humilde.

La Iglesia jugó un papel crucial, aconsejando a los reyes, poseyendo grandes feudos y cobrando rentas como el diezmo. También ejercía una gran influencia social, controlando la educación y asistiendo a los pobres y enfermos. Además, marcaba los momentos importantes de la vida, como el bautismo, el matrimonio y el entierro, y organizaba la vida diaria con el toque de las campanas.

El clero secular, compuesto por obispos y sacerdotes, vivía entre la gente, mientras que el clero regular, formado por monjes y monjas, vivía en monasterios. Los monasterios, regidos por la Regla de San Benito ("ora et labora"), eran centros de cultura, donde se copiaban libros antiguos y se impartía educación.



CAMPESINADO



El campesinado representaba el 90% de la población. Se dividía en villanos (campesinos libres que podían abandonar la tierra) y siervos (atados al feudo, sin poder abandonarlo ni casarse sin el permiso del señor).

La vida del campesinado era extremadamente dura. Trabajaban de sol a sol, pero la productividad agrícola era baja, ya que debían dejar parte de la tierra en barbecho cada año. Además, pagaban impuestos tanto al señor como a la Iglesia, y trabajaban de forma gratuita en la reserva señorial.

Las mujeres campesinas participaban en las labores agrarias y realizaban las tareas domésticas. La mortalidad era elevada debido a las enfermedades, la falta de medicamentos y las malas cosechas. Los campesinos vivían en aldeas, en viviendas humildes con una sola estancia y escaso mobiliario. Su alimentación se basaba en pan, y sus diversiones eran principalmente fiestas religiosas o acontecimientos como bodas y victorias militares.


jueves, 19 de febrero de 2026

Lunes, 23 de febrero, clase 3






3.2. Los reinos germánicos en la Península Ibérica. Los visigodos



Después de la desaparición del Imperio romano de Occidente, en la Península Ibérica se produjo un vacío de poder. En el oeste y noroeste, se encontraba el reino de los suevos, con su capital en Braga, junto con el territorio independiente de los vascones. Con el paso del tiempo, este vacío dejado por Roma fue cubierto por el reino de los visigodos, cuya capital, desde el siglo VI, fue Toledo.

Los visigodos estaban muy romanizados debido al tiempo que llevaban asentados en el Imperio y por su colaboración constante con Roma, tras un pacto que les concedía tierras en el sur de Europa a cambio de su ayuda para expulsar a los suevos, vándalos y alanos de las tierras imperiales.

A pesar de que los visigodos no eran católicos, sino arrianos, y su número era reducido (no más de trescientas mil personas), ocuparon cargos en la Administración, mientras que los hispanorromanos católicos sumaban unos cuatro millones.

La unificación social y jurídica entre las dos poblaciones fue lenta debido a las importantes diferencias religiosas y legales. Los visigodos practicaban el arrianismo y prohibían el matrimonio mixto con los hispanorromanos católicos.

El primer paso hacia la unificación religiosa lo dio el rey Recaredo, quien se convirtió al catolicismo en el Tercer Concilio de Toledo (589). Esta conversión fue más una medida política que religiosa, ya que no lograron atraer a la población a la fe arriana.

La segunda medida, y la más definitiva, fue la unificación jurídica realizada por el rey Recesvinto en el año 654, con la recopilación de leyes en el Liber Iudiciorum o Fuero Juzgo, que a partir de entonces se aplicó a toda la población por igual, excepto al pueblo judío, que continuó sufriendo discriminaciones y represiones.

El régimen de gobierno de los visigodos era una monarquía electiva, donde el rey era
elegido por los nobles y, tras su conversión al catolicismo, también por los prelados. Aunque las funciones del rey eran amplias, su poder estaba limitado por los nobles.

En cuanto a la administración territorial, los visigodos respetaron la división provincial romana, pero con el tiempo establecieron circunscripciones más pequeñas bajo la autoridad de un conde o un juez.

En términos de economía, mantuvieron las tendencias económicas del Bajo Imperio romano: ruralización, latifundismo y una economía cerrada.


4.Nacimiento y expansión del islam




Durante este período surgió y se expandió una nueva y poderosa religión: el islam, cuya influencia ha tenido un impacto profundo que perdura hasta nuestros días.


4.1.Mahoma y el origen del islam

¿Quién fue Mahoma?

Mahoma (570-632) fue un comerciante árabe que, a través de sus viajes, conoció las religiones judía y cristiana, ambas monoteístas. Mahoma sintió que Dios lo había llamado para revelar a su pueblo una nueva religión monoteísta.

El principio fundamental de esta nueva fe es el Islam, que significa sumisión a la voluntad de Alá. Por esta razón, la religión se denomina islamismo y sus seguidores se llaman musulmanes, que significa "creyentes".

El islam se estructura en cinco deberes básicos:

1. La profesión de fe: “No hay más Dios que Alá y Mahoma es su profeta”

2. La oración cinco veces al día en dirección a La Meca, ciudad sagrada del Islam.

3.La práctica de la limosna.

4. El ayuno durante el mes de Ramadán.

5. La peregrinación a La Meca, al menos una vez en la vida.

Además, los musulmanes consideran una obligación adicional la guerra santa o yihad, para defender el islam de los infieles, y permiten la poligamia.

Las enseñanzas de Mahoma fueron recopiladas en el Corán, el libro sagrado del Islam. Tras su muerte, sus seguidores registraron los hechos de su vida en otro libro, la Sunna. Sin embargo, no todos los musulmanes aceptaron este segundo texto, lo que dio lugar a dos grandes facciones: los sunnitas, que lo aceptan, y los chiitas, que solo reconocen el Corán.

Al principio, Mahoma tuvo pocos seguidores y fue perseguido en La Meca, su ciudad natal, lo que lo obligó a huir a Medina en el año 622. Esta huida, conocida como la Hégira, marca el inicio del calendario islámico.

En los años siguientes, Mahoma continuó predicando su fe y librando la guerra santa, logrando conquistar La Meca en el año 630. Sus habitantes se convirtieron al islam, y a la muerte de Mahoma, la religión se había extendido por toda la Península Arábiga, unificando políticamente la región



4.2. La expansión del islam y la organización del Califato




Tras la muerte de Mahoma, el islam se expandió rápidamente, favorecido por varias causas:

-El impulso de la nueva fe.
-La obligación de extender su religión.
-La organización de un poderoso ejército.
-El deseo de botín.
-La debilidad de los imperios vecinos, el bizantino y el persa. 

Este vasto imperio islámico se conoció como el Califato, ya que su máxima autoridad era el califa

En la economía, la agricultura era la actividad principal. En los valles irrigados se cultivaban trigo, cebada, arroz, algodón y caña de azúcar, mientras que en las áreas desérticas predominaba la ganadería nómada. Los musulmanes difundieron productos agrícolas como el arroz, el algodón y los cítricos, y mejoraron los sistemas de riego con norias y canales.

Las actividades urbanas, como la artesanía y el comercio, alcanzaron un gran desarrollo. La artesanía producía tejidos, alfombras, tapices, artículos de cuero, cerámica, perfumes y papel. El comercio prosperó gracias a la posición geográfica del imperio, situado entre Europa y Oriente. Se comerciaba con productos de lujo como metales, sedas, especias y esclavos, transportados a través de rutas navales y de camellos que conectaban el Mediterráneo con el océano Índico y el Extremo Oriente con Europa.

En el ámbito cultural, los musulmanes realizaron contribuciones significativas:

Crearon una cultura propia basada en la religión islámica y la lengua árabe, que se difundió por todo el imperio.

Actuaron como intermediarios culturales, introduciendo en Occidente inventos orientales como el papel, la pólvora, la brújula y la numeración árabe.
Fundaron centros de estudios, como escuelas y universidades coránicas (madrazas).
Hicieron aportaciones científicas: en astronomía, inventaron el astrolabio; en matemáticas, el álgebra; en medicina, recopilaron el conocimiento médico de su época; y en química, practicaron la alquimia, obteniendo sustancias químicas como ácidos y alcoholes.
También cultivaron la literatura, destacando cuentos como "Las mil y una noches", además de la filosofía, la historia y la geografía.


viernes, 13 de febrero de 2026

Miércoles, 18 de febrero, clase 2

 Seguimos con el tema 1 que comenzamos en la clase anterior:


2. Caída del Imperio romano y el Imperio bizantino


Los romanos habían conquistado un gran imperio en torno al Mediterráneo. En el 395, el emperador Teodosio lo dividió en dos partes para mejorar su defensa:
el Imperio romano de Occidente, con capital en Roma, y el Imperio romano de Oriente, con capital en Bizancio. Desde entonces, cada parte siguió una evolución diferente:

-El Imperio de Occidente desapareció en el año 476 a manos de los pueblos germánicos.

-El Imperio de Oriente, conocido más tarde como Imperio Bizantino, se mantuvo hasta 1453

en el Mediterráneo oriental.




El Imperio bizantino toma su nombre de su capital, Constantinopla, más tarde conocida como Bizancio.

Durante el reinado de Justiniano (527-565), el imperio alcanzó su máximo esplendor, controlando gran parte de los territorios del antiguo Imperio Romano, incluidos territorios del sur de la Península Ibérica.

En el siglo VII, los musulmanes conquistaron diversas provincias, reduciendo el imperio a Asia Menor y el área de los Balcanes. Desde mediados del siglo XI, el imperio fue perdiendo territorios frente a los normandos, búlgaros y turcos. Estos últimos conquistaron Constantinopla en 1453, lo que marcó el fin del Imperio bizantino.

La organización política del imperio se centraba en el emperador (basileus), quien concentraba todo el poder: dirigía la administración, el ejército y también intervenía en los asuntos de la Iglesia.

La Iglesia bizantina tuvo gran influencia, pues coronaba al emperador, poseía grandes propiedades y controlaba espiritualmente a la sociedad. Se enfrentó a dos problemas principales:

- Las luchas iconoclastas: enfrentaron a los emperadores iconoclastas, que prohibieron el culto a las imágenes religiosas, con los monjes. Al final, la presión de los monjes y el pueblo impuso el culto a las imágenes.

-La rivalidad con el Papa de Roma: en 1054, esto desembocó en la separación entre las iglesias oriental y occidental (Cisma de Oriente). Desde entonces, la iglesia oriental pasó a denominarse Iglesia Ortodoxa.
(Ver vídeo más abajo)



3.Los reinos germánicos



Mientras el Imperio bizantino florecía en el Imperio romano de Oriente, el Imperio de Occidente fue conquistado por diversos pueblos procedentes del centro de Europa. Estos grupos se apoderaron de diferentes territorios europeos, destacando entre ellos los francos en Francia, cuyo dominio culminó con el reinado de Carlomagno, y los visigodos, quienes terminaron controlando la Península Ibérica.

3.1.Expansión de los reinos germánicos. El Imperio carolingio



¿Cómo fue la expansión de los reinos germánicos?

Desde principios del siglo V, en el territorio del Imperio Romano de Occidente se establecieron diversos pueblos germánicos. Cuando el último emperador romano fue destronado en el año 476, surgieron varios reinos dominados por estos pueblos, conocidos como reinos germánicos:

-En Italia se asentaron los ostrogodos y los lombardos.
-En la Galia (actual Francia), los francos y los burgundios. 
-En Hispania (España), los visigodos y los suevos.
-En Britania (Inglaterra), los anglos y los sajones.
- En el norte de África, los vándalos.

Aunque inicialmente los pueblos germánicos impusieron su cultura, considerada inferior a la romana, pronto comenzaron a asimilar muchos aspectos de esta. Adoptaron el cristianismo como religión y el latín como lengua, lo que permitió que la cultura de estos reinos fuese una continuación empobrecida de la romana.
La economía también se deterioró, enfocándose casi exclusivamente en la agricultura y la ganadería. El comercio disminuyó debido a la falta de productos y las continuas guerras entre los reinos germánicos, lo que condujo a la ruralización de Europa Occidental.


Entre todos estos reinos, destacó el Reino de los Francos en la Galia, que abarcaba no solo el territorio de la actual Francia, sino también partes de Italia, Suiza, Alemania, Bélgica y Holanda.


  

martes, 10 de febrero de 2026

Miércoles, 11 de febrero. Clase 1

 Comenzamos a ver el temario de este módulo 2. En este blog podrás encontrar el resumen de todo el temario oficial clase por clase lo que te dará una idea del ritmo al que debes estudiar.

Recuerda que en esta asignatura no necesitas el aula virtual. Todo lo encontrarás aquí

En este enlace accederás a los contenidos que entran en estos 4 meses

En este enlace accederás a las tareas que hay que entregar en la fecha del examen (26 de marzo)



Tema 1. La Alta Edad Media. Los reinos germánicos. El islam. El feudalismo.


En esta unidad vamos a estudiar un amplio periodo de la Historia, el comienzo de la Edad Media tras la caída del Imperio romano, conocido como la Alta Edad Media. Durante este periodo, tres grandes civilizaciones convivirán en el tiempo:

1. Imperio Bizantino: Tras la división del Imperio romano, en la parte oriental se desarrollará el Imperio Bizantino, que perdurará durante siglos como una de las civilizaciones más influyentes de la época.

2. Pueblos germánicos: En la parte occidental, surgirán los pueblos germánicos, destacando los visigodos en España y el Imperio carolingio en el centro de Europa. Estas nuevas estructuras políticas darán forma a gran parte del paisaje medieval en Europa.

3. Islam: En este mismo periodo, se producirá el nacimiento y expansión del islam, una nueva religión que, con el tiempo, adquirirá una gran importancia, no solo en el ámbito religioso, sino también en lo político y cultural.

Además de estas civilizaciones, analizaremos el fenómeno del feudalismo, que introducirá una nueva organización política, económica y social que dominará todo el periodo de la Edad Media. El feudalismo tendrá repercusiones profundas, influyendo en la estructura de poder y sociedad, y no se erradicará completamente hasta la Edad Contemporánea.


1.Concepto de Edad Media


¿Cuáles el concepto de Edad Media?

La caída del Imperio Romano de Occidente en manos de los pueblos germánicos marcó un cambio tan radical que a partir de este momento se inicia un nuevo periodo histórico: la Edad Media.

Esta etapa se caracteriza por la ruralización de la sociedad, en contraste con la importancia que tuvieron las ciudades en el mundo romano. Este fenómeno crea un ambiente de inseguridad, lo que llevará a establecer relaciones personales de dependencia entre señores y vasallos, constituyendo una de las bases fundamentales del periodo.

Podemos decir que la Edad Media finaliza con grandes transformaciones que ocurren desde mediados del siglo XV, como la invención de la imprenta y el descubrimiento de América, eventos que cambiarán profundamente la concepción del mundo y marcarán el inicio de la Edad Moderna.



1.1. Etapas

¿Cuáles son las etapas de la Edad Media?

Podemos hablar de dos etapas clave en la Edad Media:


1. Alta Edad Media (siglos V al X): Esta etapa se caracteriza por un intenso cambio cultural y una continua lucha de poder, donde los reinos germánicos, con el Imperio carolingio a la cabeza, y el Imperio bizantino adquirieron gran protagonismo en toda Europa. Un hecho trascendental durante este periodo fue la expansión del islam, que afectó significativamente a España, dando origen a Al- Andalus, una región que vivió momentos de gran esplendor, especialmente durante el Califato de Córdoba.



2. Baja Edad Media (siglos XI al XV): Esta etapa destaca por la revitalización de las ciudades, las cruzadas, el nacimiento de la burguesía, la creación y expansión de la Universidad, el parlamentarismo, y una serie de reformas monásticas y innovaciones religiosas en lo dogmático y devocional. Dentro de este periodo, muchos autores distinguen entre la Plena Edad Media (siglos XI al XIII) y la crisis de la Edad Media (siglos XIV y XV), marcados por profundos cambios y crisis sociales, económicas y religiosas.





jueves, 11 de diciembre de 2025

Miércoles, 10 de diciembre, clase 21

 4. El siglo de oro en España

Gran parte del siglo XVII, incluso el último tercio del siglo anterior, fue un momento esplendoroso para la cultura en España. La literatura contó con figuras como Cervantes, autor de El Quijote; Quevedo, representante del conceptismo; Góngora, representante del culteranismo, y autores teatrales como Lope de Vega, Tirso de Molina y Calderón de la Barca.

4.1. La arquitectura
Tuvo un carácter marcadamente religioso y fue muy ornamental. Por eso tuvieron tanta importancia las fachadas de las iglesias. El interior, por el contrario, resulta bastante sencillo y sobrio. Abundan las plantas rectilíneas y en los primeros años del siglo hay una fuerte influencia en los edificios de las pautas escurialenses(de El Escorial). Arquitectos importantes fueron Juan Gómez de Mora, autor de la Plaza Mayor de Madrid o Casas Novoa, autor de la fachada del Obradoiro de la catedral de Santiago de Compostela.


La exuberancia tuvo su plasmación en el estilo llamado churrigueresco, implantado por los hermanos Alberto y José de Churriguera. Se caracteriza por el retorcimiento de las formas y la abundancia de adornos y columnas salomónicas. Entre sus obras más famosas están, la Plaza Mayor de Salamanca o la iglesia de Orgaz (Toledo).



Narciso Tomé será un excelente retablista y decorador, además de arquitecto. Su obra de mayor significación será el Transparente de la catedral de Toledo, donde queda evidenciada la conjunción entre pintura, escultura y arquitectura.




En Andalucía hubo una mayor inclinación a las formas barrocas y siguiendo esos trazados se construyeron las fachadas de las catedrales de Granada por Alonso Cano, la de Cádiz, obra de Vicente Acero y el sagrario de la Cartuja granadina, realizado por Francisco Hurtado Izquierdo.


4.2. Escultura


La escultura fue predominantemente religiosa. Tuvo además un alto sentido emocional y didáctico, siguiendo las normas del Concilio de Trento. Esa religiosidad iba a expresarse a través de la imaginería, muy utilizada en procesiones y retablos.

Los materiales utilizados fueron baratos, con preferencia la madera, aunque las obras adquirieron un intenso realismo con la policromía.

Hubo dos centros artísticos: Castilla (Valladolid) y Andalucía.

Gregorio Fernández es el representante del foco castellano. Su estilo fue muy realista, perfeccionista (en la anatomía de los cuerpos) y dramático, especialmente en sus Cristos yacentes. Está considerado como un gran maestro de la policromía.

Juan Martínez Montañés, Alonso Cano y Pedro de Mena son los representantes más célebres del foco andaluz. Ejercitaron un estilo realista, sensual y colorista, conseguido a través de la técnica del stofado.


4.3. Pintura

La pintura española del Barroco fue la más transcendental de su tiempo. El primer gran pintor será José de Ribera (conocido como il Spañoletto, al pasar gran parte de su vida en Italia). Siguió las pautas de Caravaggio al elegir sus modelos en la calle y adoptar en sus cuadros las luces y las sombras tenebrista.

En la pintura existieron tres núcleos importantes:

-Sevilla, donde trabajaron Murillo, Zurbarán y Velázquez

-Granada donde Alonso Cano tuvo el taller

-Madrid, que contó con pintores como Velázquez, Carreño de Miranda y Claudio Coello.


4.4. Diego de Velázquez

Este pintor de renombre universal fue tan importante que llega a eclipsar a muchos de los pintores de la época, por lo que merece un apartado propio.

Se formó como pintor en el taller sevillano de Francisco Pacheco. Entonces era un pintor que cultivaba el naturalismo, la amplitud de tonalidades, unos rasgos que quedan evidenciados en sus bodegones y la pintura de personajes de la calle. De entonces fueron La vieja friendo huevos y El aguador de Sevilla.




En 1623 fue nombrado pintor de la corte de Felipe IV. En Madrid conoció a Rubens, quien influyó mucho en su pintura. En su condición de pintor de cámara del rey realizó numerosos retratos de la familia real (Felipe IV, Infanta Margarita, Conde-duque de Olivares), cuadros religiosos (Cristo crucificado), cuadros de historia (La rendición de Breda) y mitológicos (Los Borrachos). Pero también le permitió realizar numerosos retratos de bufones y personajes de la corte (Calabacillas, Sebastián de Morra). 



Esto además le permitió ir a estudiar, en dos viajes a Italia, las técnicas de los grandes maestros, como Veronés y Tiziano. De estos viajes a Italia serían cuadros como, La fragua de Vulcano o los Paisajes de la Villa Medici.

En su etapa final, asentado en la Corte, encontramos cuadros muy famosos como La Venus del espejo, Las Meninas o Las Hilanderas.



miércoles, 10 de diciembre de 2025

Miércoles, 3 de diciembre, clase 20

 2.4. Los problemas económicos

Las guerras endeudaron a la Corona y los apuros económicos se volvieron más acuciantes con Felipe II y en el reinado de su hijo Felipe III. La defensa de la unidad católica y la hegemonía española en Europa enfrentaron al rey español con los protestantes, turcos, ingleses, franceses, holandeses, etc. Tal política exterior provocó unas bancarrotas muy profundas.

La agricultura, como en el resto de Europa, sufrió una crisis considerable que fue mayor pues hay que unir la repercusión que tuvo la expulsión de los moriscos ya que muchos de ellos eran agricultores.

El comercio con América decayó por el contrabando, el comercio ilegal de otros países europeos, y los ataques de los piratas a las flotas, reduciéndose drásticamente la llegada de metales preciosos de América.

Los problemas que presentaba la economía, así como los derivados de la creciente competencia extranjera fueron analizados y denunciados en la primera mitad del siglo XVII. Los remedios fueron escasos y los problemas no remitían. Tanto es así que durante el reinado de Carlos II, los ministros emprendieron una política mercantilista y dictaron prohibiciones para impedir la importación de manufacturas y el uso de productos de lujo.

2.5. (No entra)

3. El Barroco

El Barroco fue un periodo significativo en la historia cultural de Europa occidental, que también se extendió a América, abarcando desde el siglo XVII hasta la primera mitad del siglo XVIII. Este movimiento se caracterizó por su opulencia, complejidad y un profundo enfoque en la expresión emocional, manifestándose en diversas disciplinas como la literatura, la arquitectura, la pintura y la música.

3.1. La cultura barroca

Durante el Barroco todas las ramas de la cultura experimentaron un importante desarrollo, tanto en la filosofía, la música, literatura y el desarrollo científico.

Gracias a los nuevos métodos de investigación aparecieron numerosos inventos. La ciencia se basó en dos principios básicos: el empirismo que se basaba en la observación y comprobación de los hechos y el racionalismo que se basaba en el uso de la razón para comprender la realidad. Por ejemplo, se realizaron grandes avances como la demostración de la circulación de la sangre, logros en la geometría (Pascal) en la astronomía (Halley), en matemáticas con las coordenadas cartesianas de Descartes, los logaritmos de Neper y en el campo de la química (Boyle).
Como grandes científicos del momento hay que mencionar a Galileo, Kepler y Newton. Galileo confirmó la exactitud científica del heliocentrismo y enunció el principio de la inercia. Kepler introdujo el lenguaje matemático en la astronomía, mientras que Newton formuló la ley de la gravitación universal y la teoría general de la luz.

3.2. La arquitectura


Los arquitectos barrocos quisieron llamar la atención del espectador mediante procedimientos como la línea curva, el uso de las columnas salomónicas, con la abundancia de entrantes y salientes en los edificios, así como con una decoración excesiva. De las manifestaciones artísticas serían grandes promotores los reyes y los papas que las usaron para mostrar su grandeza.

Los artistas italianos más representativos de este periodo fueron Lorenzo Bernini y Francesco Borromini.

Bernini diseñó la Plaza de San Pedro, con una grandiosa columnata, y también efectuó el Baldaquino del interior de la basílica de San Pedro.






Borromini proyectó, de forma ingeniosa, la iglesia de San Carlos de las Cuatro Fuentes, con una planta ovalada, la cúpula también oval, con numerosas formas geométricas, cóncavas y convexas, para impresionar con el claroscuro y el dinamismo.




3.3. La escultura

Una de las características de la escultura es el empleo de la línea curva, con la que obtuvieron una sensación de acusada inestabilidad. Se da mucha importancia a mostrar la teatralidad de los gestos.

El principal escultor italiano fue Bernini, que realizó esculturas como el Éxtasis de Santa Teresa, David y una estatua yacente de la Beata Ludovica Albertoni.


3.4. La pintura



La pintura alcanzó durante el siglo XVII un periodo de importante esplendor. Sus características más sobresalientes serían el predominio de líneas curvas y en diagonal y los fuertes contrates entre luces y sombras (tenebrismo). Por otro lado, los temas representados son muy realistas e incluso quedan plasmadas en los cuadros figuras desagradables y grotescas. En cuanto a la temática hay que diferenciar la de los países católicos, con temas religiosos, y la de los protestantes, de mayor tendencia hacia los retratos, paisajes y bodegones.

Los principales pintores barrocos fueron:

En Italia, los artistas siguieron necesitando de mecenas. El pintor más sobresaliente será Caravaggio, especialmente en temas religiosos, en su mayor parte bastante realista, cuyos modelos los tomaba de personajes del pueblo. Es considerado el creador del tenebrismo, un estilo pictórico donde las escenas del cuadro muestran el contraste de luz y penumbra. Entre los cuadros más representativos están La crucifixión de san Pedro y La vocación de san Mateo.

El pintor flamenco por excelencia de este momento artístico fue Peter Paul Rubens, autor de una gran cantidad de pinturas. En ellas combinó los temas mitológicos y religiosos, evidenciándose en tales un estilo muy personal, con gran exaltación del color y del dibujo, y una temática donde se armonizan la religiosidad y la mitología, como en Las tres Gracias.

La escuela de pintura de los Países Bajos estuvo encarnada por grandes retratistas, individuales y colectivos, entre los que conviene citar a Antón Van Dyck, Rembrant, Frank Hals y Vermeer.



jueves, 4 de diciembre de 2025

Lunes, 1 de diciembre, clase 19

 Continuamos con el tema 7


2.2. El reinado de Felipe IV.




Felipe IV sucedió a su padre Felipe III en 1621. Optó también el sistema de valimiento y encomendó las tareas de gobierno a Gaspar de Guzmán y Pimentel, mejor conocido como el conde-duque de Olivares.

Los primeros actos del válido fueron procesar a los ministros del reinado anterior y efectuar unas profundas reformas políticas, cuyo objetivo era controlar los gastos de la Corona y disminuir la burocracia. A través de un proyecto llamado Unión de Armas quiso que participasen todos los reinos, no solo Castilla, en los gastos militares de la monarquía. La resistencia de reinos, entre ellos Portugal, Cataluña y Aragón, desencadenó una crisis política de gran envergadura.

Como respuesta al establecimiento de la Unión de Armas, a partir de 1630, se produjeron una serie de levantamientos contra la monarquía en los diversos territorios de la Corona española. Los más importantes fueron:

-En Vizcaya se produjo un movimiento llamado rebelión de la sal, como consecuencia de aumentar el precio de ese artículo y afectar a la industria del salazón.

-El año 1640, se producía una rebelión en Portugal ante las imposiciones fiscales que terminó en movimiento de independencia. Los portugueses proclamaban rey a Juan IV, duque de Braganza.

-Aquel mismo año, Cataluña vivió una rebelión generalizada. Fue encabezada por los campesinos en protesta por los desmanes que cometían los soldados. Se le conoce como Corpus de Sangre. El momento más álgido fue cuando se produjo la muerte del virrey, la proclamación de una república y la ocupación del territorio por el rey de Francia Luis XIII.

-En 1641, la nobleza andaluza también se rebeló en una conspiración que encabezaba el duque de Medina Sidonia.

- Mientras tanto, en Aragón también se produjo un movimiento secesionista dirigido por el
duque de Híjar.

Todos estos movimientos fueron controlados menos el de Portugal, que acabó con su independencia definitiva.

Un aspecto muy importante de la política exterior es la intervención en la guerra de los Treinta Años (1618-1648).

Esta contienda empezó siendo un conflicto interno de tipo religioso del Imperio alemán, al producirse un levantamiento de los húngaros protestantes contra el emperador católico.

El incidente (llamado defenestración de Praga) se extendió rápidamente y varios países se enfrentaban en dos bandos. Por un lado, los Habsburgo españoles y austriacos apoyaban a los príncipes católicos. Por otro lado, los príncipes protestantes contaron con el apoyo de los reyes de Dinamarca, Inglaterra y Suecia. Las Provincias Unidas (Holanda) aprovecharon para unirse a este bando con el fin de que fuera reconocida su independencia de España. Al bando protestante se sumaron los franceses en 1635. Entonces era valido del rey Luis XIII el cardenal Richelieu, con lo que detrás del conflicto religioso se convirtió en una lucha por la hegemonía en Europa. Su intervención fue decisiva para el rumbo de la guerra hasta tal punto que España pidió la paz, la cual se firmó en la ciudad alemana de Westfalia.

La Paz de Westfalia produjo una serie de consecuencias. Las más importantes fueron:

-Con el tratado las luchas religiosas concluyeron en el continente europeo pero Alemania quedó dividida entre un norte protestante y un sur católico.

-Francia sería el país más beneficiado y pasó a ser la potencia hegemónica de Europa continental. Además recibió Alsacia y Lorena del Imperio Alemán.

-La casa de los Habsburgo (Austria) conservó el título imperial en Alemania, aunque ya estaba desprovisto de poder efectivo.

Por la Paz de Münster se reconoció la independencia de las Provincias Unidas.

Al terminar la contienda, Francia y España mantuvieron el conflicto hasta 1659 que se firma la Paz de los Pirineos. España tuvo que entregar a los franceses Rosellón, Artois, parte de Luxemburgo y parte de Flandes. La frontera entre los dos países queda fijada en los Pirineos. Y se acordó el matrimonio entre Luis XIV de Francia y María Teresa de Austria, hija de Felipe IV.

2.3. El reinado de Carlos II




Carlos II comenzó a gobernar el año 1665. Tenía cuatro años, así que fue necesario encomendar las tareas de gobierno a una regente, en este caso a su madre Mariana de Austria, que contó con la ayuda de una Junta. Los treinta y cinco años de reinado de Carlos “el Hechizado” se caracteriza por los gobiernos de sucesivos validos, el jesuita Everardo Nithard, Fernando Valenzuela, Juan José de Austria y, posteriormente, el duque de Medinaceli.
Después de dos matrimonios, sin descendencia, a su muerte en 1700, y con un testamento a favor de Felipe, duque de Anjou (nieto de Luis XIV), comenzó un conflicto sucesorio que afectó a toda Europa. Se le conoce como guerra de Sucesión española.

Miércoles, 25 de febrero. Clase 4

Continuamos con el tema 1 5.El feudalismo El feudalismo fue la forma de organización política, económica y social que predominó en Europa en...